sábado, 27 de septiembre de 2008

Este sexshop no admite girasoles


El gesto,
no;
ya
no
caigo tan fácil,
no
compro, gracias.


El abandono
está acostado
y tiene miedo,
ebullición,
luz,
goce, estos
colores se gastan
y todo se queda en nada.


De eso sí,
habrá que ir
con el doctor para que
le receten algoaestegrito.


Imaginen todo,
al cabo aquí
sí se puede,
hablen por teléfono
a París;
a lo mejor el amor
tiene tiempo
y está desocupado y los atiende.


Regrésale tantito,
ahí en esa escena
donde se
acarician.


De repente es el mareo
de la nube y también del dolor.


Un amor rápido es un amor rápido,
no hay tiempo para el amor.


Pónganle calcetines
de responsabilidad
a esta mañana,
hoy otra vez
vanallovervidrios.


Jaléenle el cabello
a la visión,
verán
como si responde
aunque ya esté cansada,
ahorita
se
mete,
se da un baño,
dos horas
arreglándose,
se toma un café,
un cigarro y quién sabe;
a lo mejor al ratito
hastaunchurrito.


Pero no, este sensibilidad
que se peina en su webcam
mañana tiene que elaborar gritos nuevos.


Para esas horas
ya habrá alguien que
esté haciendo el amor.
Y después, también se
tendrá que ir al trabajo.

No hay comentarios: