de tierra la palabra.
Renuncio a no mirarnos.
A que nuestro dolor
sea la voz de monte y la pradera.
A que la casa, el canto, la flor
no sean más que tierra.
Hacia la tierra vamos,
jícara de la tronadera
del humo; la ceniza somos.
Tradición nativa: el aire puro
de lo poético pensado.
Traducción meditativa:
lo violento de cantar,
de sentir y de llover.
Hemos de borrárnos,
pregúntale al viento;
tu camino polvo.
En medio de esta luz
palabra buena
sólo lo que pregunta:
cómo no he de decirte tierra bella.
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