viernes, 8 de octubre de 2021

Descuanta al ensueño documentar lo arbóreo del viento 1 frescor

Crecerá tu negrura en pájaros, 

                                      noche que noche

Tu patio malabar tras el cristal

                            rompe las estrellas al destino

1 pétalo debajo del sombrero que medita

                                                la negra voladera de las lunas prófugas

máscara de cloro

                            qué limpios están los cielos

erizada de signos

la luz que resignifica andar bien prendido del sentido oscurecedor

anillo de espejo se mueve

el eterno retorno del aire
Ejercicios de profundo sueño

                                                la hondura del despertar
Ascenso del fantasma a la carne:

                                        tu vivir es acomodar el sentido moridor 

y el olor de mi aliento, ¡tan alegre y tan mío!
que bajo la piel respira
equilibrio de las palmas
Que los vientos birbilira
y entre latidos hallada

Matineo el mantinero mantinegro mantracerebrol
minero de mi cuerpo oscurecido enyoguecido

buzo perdido entre sus propias redes de ser sin sed de sangre

escarbando lo corazón del bosque
horadando prisiones y montañas

por el silencio a flor de mis entrañas
en donde se evapora lo sentido
entre tunas futuras, calor, sangre y paredes
desciendo verdinegro y aturdido
donde crece la luna
donde agoniza el pájaro
donde el espacio ignora su pie leve

& los árboles esperar ser fruta.
La morada precisa de la muerte

es la casa del sol remachada para que no entre el sol futuro

El que se baña en púrpuras de sangre es este otro yo

que escribe lo que le resta de pensapenta
Luz, presencia, color y movimiento,

Mira qué quietud cantan los moles guacarock

después del fin del mundo

Lo que cantan son las religiones del enverdecer el embuenecer
Sin peso y sin pesar, desenlutada

que a las cosas devuelve su aislamiento
Forma desnuda
en su volumen fresco de sesión perdida de inframundo
y en su modo de ser casi de vegetales lavados
que a la orilla del aire
sabe que respirar es verbo
                                                pinto

                                             fractal de nube
batallador cachito cuchillo del instinto

                                sabe a lenguas lo pistilo hablando del talle del silencio 
                                & por 1 instante

                                                            no madura ya.
Amor que no se complica
                                        se va.
Como el agua de los pozos
                                            copian luceros 
He sabido despertar
de la realidad al sueño,
del sueño a la realidad.
Llenamos, en el aire de la noche,
cuando el silencio analiza de la noche astilla
los ocultos rincones de la mente
lo profético de cruzar los amaneceres

sin hablarle más que a la luz que se nos escapa

con los latidos de la sangre, siente,
girar la Tierra, arder a la semilla

& del silencio lo que rumorea la sangre

Del sonido a la piedra y de la voz al sueño

Ofensa a la raíz

del árbol de la sangre concentrado

del sonido a la voz y de la voz al sueño

un mundo de sigilos

el calor de mi sangre 

que enrojece los bordes

Postigo de sangre y llamas

Para paloma perdida

(minero de mis ojos y mi oído

Esqueleto de nieve y de silencio

abrevia, mi silencio en su silencio

de aroma la fruta su piel muerde

nutra su cenizo & exquisito

que el sueño con sus pies descubra

Favor del fragmentar

Prosigo tus nieves

& despachame la ternura

El que pesa la rosa

El verde por la orina verdenado

                                                    (((lo que vive 

del paréntesis que cierra de las grietas

Venado tu corola 

& ondulando espumas

constante sangre

llano el césped de lirios y delirios

cuando se apague el fuego de la sangre

Luz que del sueño torna—forma clara,

Aire corredor

Aire que muerdo a gritos y cuchillos

como un ahogado

vuelo del venado

Fruta, que el pájaro pica

telar de la lluvia

capulines de tus ojos,

desnudo pétalo, el día.

Por tu voz de mañanitas

Las cometas de los cohetes

pasto sombreado

el cuete qué destalle es qué nombrarlo

Confeti de músicas, el otoño ritornelo de gritos, de estrellas imprevistas,

de enfermedades que nunca terminan de escribirse

como las hierbas de olor 

no terminan de borrarse de mis manos

que curan sol verbal del mal de las palabras praderas, pequeñas hojas verdes puestas sobre la sien de la mañana para evitarle vértigos de vuelo.

Bajan de las montañas el punkear monje neblinar

una vez más hasta que el final comience hablar del una vez más

la tierra se reparte el comediar comediario

Encendedor de estrellas

Cortador del fragmentador madrugador de las auras

Canaiba Canaiba

Amíbal el caníbal cuajador

El sol caníbal

Cambiaba todos los días los focos de las estrellas, al hombro la bolsa de cuero de la noche llena de monólogos alternos de rockstar para que no se le apagara la noche

Llevaba mi lonche a la librería

Lavaba mi locura con respiraciones americanas old escreaming & waiting

poepelambrera de corte musical cuerval 

Mira qué sano creció el universo hoy

Estaba en tus ojos de inframundo afilando escombros

juntanto la leña de los incendios prófugos

Es el frío de las hojas que viene cayendo

 

Flor del sueño celeste

que florece

 


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